"There is a kind of white that is not created by bleach but that itself is bleach.”
— David Batchelor, Chromophobia
(Hay un tipo de blanco que no se consigue con lejía,
sino que es lejía en sí mismo)
El blanco costó un poco, pero era un color importante.
El blanco, en una composición y tal vez en la vida misma, sostiene, y de alguna manera también, separa. Puede incluir, o bien excluir. Puede dar respiro o crear tensión. Puede componer incluyendo o excluyendo, o en una danza entre ambas. Y quién decide cómo se lleva a cabo esa búsqueda es tal vez el costado más polémico del blanco.
Probé agregandole a la mezcla distintos elementos que en teoría emblanquecían: aceite vegetal, maicena, cáscara de huevo, fibras blancas, pero no llegaba al blanco puro. Los dos primeros le sacan translucidez al hilo volviéndolo 'mate'. Queda divino y le da una textura delicada que quiero conservar, pero ambos molestan un poco a nivel estructural -lo debilitan.
El polvo de cáscara de huevo le da texturita blanca que terminé por adoptar en mis recetas porque me gusta mucho, pero en realidad actúa como ‘filler’ o ‘texturizador’ más que como pigmento: los granos del polvo son muy grandes y no se ‘unen’ a la composición estructural del polímero, sino que queda atrapado y flotando entre ella, dándole una textura coloreada pero haciéndolo también más débil y propenso a partirse -con lo cual hay que medirse en las cantidades que le ponemos.
Algunas muestras:
Aceite de girasol / Aceite de girasol meses después / Fibra de algodón
Maicena + Cáscara de huevo / Maicena + Cáscara de huevo + Arcilla
Dato de color sobre la cáscara de huevo:
Al contener calcio, la cáscara de huevo influye en el proceso de entrecruzamiento que ocurre cuando la pasta de alginato entra en contacto con el cloruro de calcio (momento en que el hilo se 'endurece'). Al sumar una fuente extra de calcio al material, puede llegar a acelerar este proceso. Por eso, es importante prestar atención al tiempo que dejamos estos hilos dentro del baño, ya que la cáscara de huevo puede modificar la velocidad de solidificación.
¿Cómo preparar la cáscara de huevo?
Después de romper el huevo lavá la cascara y despegale la pielcita de adentro.
Volvela a enjuagar y dejala secando. Una vez seca, metela al horno bajo por 5 min (esto es muy relativo y depende de cada horno -lo digo por experiencia- puede ser más o menos) La idea es que la cáscara se seque bien sin llegar a ponerse amarilla/quemarse. Una vez que esté crujiente la moles con un molinillo o mortero. Cuanto más polvo quede, mejor se va a incorporar a la mezlca; cuanto más granulada, más chance de que tu hilo se quiebre.
Porque el blanco, además de solidez y posibilidad de matices, también me trae el rosa: otro color importante.
LA CLAVE DEL EXITO
Después de investigar opciones y experimentar con distintos elementos finalmente doy con el ingrediente que necesitaba: Dióxido de Titanio. Un mineral natural que se usa para blanquear prácticamente todos los productos que usamos en el día a día y que se ven blancos: pasta dental, comida, medicamentos, cosméticos, protector solar, pintura acrílica, etc.
Y es blanco blanco. Si yo te digo blanco, vos pensas en este color -aunque existan matices. Es perfecto para lo que estoy buscando.
Ya en crochet: Dióxido de Titanio / DT y DT + Fibra de algodón / DT + Fibra de algodón + Cáscara de huevo
Ahora que tengo el blanco le toca al rosa y después al verde -porque verde rosa y blanco un solo corazón, y una buena manera de empezar una composición-
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